Afortunadamente nuestra época, rica de espíritus libres de prejuicios, ha producido ciertos hombres que no temen aventurarse en el terreno ardiente del dominio de lo oculto, así vemos un creciente interés por la astrología y la alquimia, así como también podemos observar que la Magia está siendo objeto de estudios positivos y profundos.Hoy en día podemos discriminar tres tipos de Ciencias Antiguas muy bien definidas, y que en otras épocas se confundían bajo el mismo vocablo, a saber:
- La Astrología: que trata de los cuerpos celestes en su naturaleza y sus movimientos, es la Ciencia de los Mundos.
- La Alquimia: se ocupa de la materia en su esencia y evolución, complementa la química y se podría denominar Hiperquímica.
- La Magia: Se reserva los fluidos, que son, propiamente hablando, la manifestación de un estado energético de la materia y que la ciencia actual solo conoce en parte, se trata de una Hiperfísisca.
Hasta aquí podemos hacer una clasificación general de todas las ciencias que englobaban en la antigüedad el término de Magia, ahora, refiriéndonos a la Magia en sí, podemos calificarla en dos vertientes mas o menso definidas, pues la frontera entre una y otra muchas veces se hace difusa.
A saber, la Magia podemos clasificarla en una forma general en Magia Verdadera y Falsa Magia.
Magia Verdadera:
Es aquella que, haciendo uso de objetos y medios establecidos según su regularidad habitual, conforma sus prácticas, sea de una manera o de otra forma alterada, a las normas trazadas por las Claves Auténticas.
La Alta Magia es necesariamente auténtica, y a su vez puede presentarse de alguna de estas dos maneras:
1ª.- Magia Pura, cuando sus prácticas son muy regulares.
2ª.- Magia Alterada, cuando sus prácticas han sufrido deformaciones mas o menos grandes.
La Brujería puede revelar una magia verdadera cuando, haciendo uso de objetos y medios establecidos regularmente, como aquéllos de los que se sirve la Alta Magia, se reconoce que sus prácticas, a pesar de su alteración, conservan todavía una cierta conformidad, si no con las Claves Auténticas, con las Clavículas, derivaciones de las primeras.
Una brujería verdadera, se encontraría así, muy próxima a la Alta Magia alterada, en cuyo caso solo se le puede diferenciar por muy ligeros indicios, considerándosela como una herejía en relación a la Alta Magia, mientras que ésta cuando está alterada, presenta todo el carácter de un rito especial, es decir, un ceremonial diferente pero auténtico.
Cuando la brujería utiliza aún objetos que en apariencia son regulares, pero observa prácticas que nada tienen que ver con el ceremonial auténtico mas que a través de lejanos enlaces, ya no es mas que un simulacro de la verdadera hechicería. Pero no sin embargo, por ello es falsa magia.
La Falsa Magia:
Constituye, propiamente hablando, una parodia. Los objetos de los que se sirve están mejor o peor establecidos, a imitación de los objetos regulares, y las ceremonias que comporta no ofrecen más que un parecido muy vago con los ritos auténticos, sin embargo pueden resultar engañosos si la parodia está bien ejecutada.
Se puede afirmar que la falsa magia, propiamente hablando, no revela hechicería y reposa sobre ideas supersticiosas. Es por lo general, la magia de los campos y, por tanto, los que la practican – plenamente ignorantes de la brujería, incluso la degenerada- se titulan “brujos”.
(Continúa en Qué es la Magia Parte 3 y última)

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