
" Equivale aspirar a la divinidad el deseo de poseer la verdad, particularmente la verdad relativa a lo que concierne a los Dioses. Ese deseo es como una admisión en las cosas santas; nos estimula a instruirnos en ellas y a buscarlas, y nos encamina a la vez, hacia una forma de actividad más santificadora que pueda serlo cualquier especie de purificación o cualquier función sacerdotal"Plutarco - Isis y Osiris
En todas las épocas ha habido secretas enseñanzas que solo se transmitía de forma oral, de generación en generación, y a personas escogidas por los guardianes del secreto, personas que eran obligadas a guardar celosamente estas enseñanzas recibidas, bajo pena, incluso de muerte para los delatores. Entonces, de qué forma podía llegarse a acceder a estos grandes misterios iniciáticos?. Lo que hoy en día sabemos es que tenía que someterse a una exhaustiva preparación y pasar por grandes pruebas, tanto de orden físico como moral, para poder ser considerados dignos de ser recibido en el seno de la fraternidad y ser instruido en los grandes Misterios, Ciencia de la Vida y la Muerte. Para comenzar a recorrer este camino, era necesario, no solo que el aspirante entendiera los conocimientos que se le impartirían, sino que debía sensibilizarse a lo que, de otro modo no llegaría a comprender, debía experimentarlas vivencialmente y comprender los finos hilos que unen todas las cosas que componen todos los elementos de este mundo, y que resume Hermes Trimegisto en la máxima: " Como es arriba es abajo y como es abajo es arriba". Era necesario entregarse al éxtasis voluntario, para acceder a realidades superiores o a una Supra-conciencia, para así acceder a conocimientos que no están velados al "Hombre Interior".
Nace en la cuenca del Mediterráneo, no se sabe a ciencia cierta cuándo, aunque los eruditos traten de ponerle fecha, una de las más bellas, sino la más hermosa de las iniciaciones conocidas hasta hoy. Cuyo re-conocimiento es fruto del trabajo de muchos investigadores y arqueólogos, con las pocas estelas encontradas en tumbas olvidadas y cubiertas por montones de arena en parajes solitarios del desierto. Aún hoy en día, las pocas hojas y fragmentos que se han conseguido y que hemos podido apreciar, nos da una pálida idea y acrecienta nuestra curiosidad por lo que debió haber sido en su totalidad este interesantísimo Libro: El Libro de los Muertos. Que es un legado invaluable de esta organización Iniciática y Sacerdotal de los antíguos iniciados egipcios a todo el mundo, sobre todo a la cultura Occidental.
Este libro no debe confundirse con un vulgar ceremonial religioso para ser leído por o para los muertos, este libro contiene todo un ritual iniciático, y lo poco que tenemos de él, nos da una pálida idea de la magnificencia del impresionante proceso que debían pasar los acólitos para ser admitido en esta Escuela Iniciática. Llevados a la muerte, pero la muerte de la obscuridad en que se sumerge el alma inculta, este es un libro para acceder a la inmortalidad del alma, y renacer, como RA renace triunfante cada amanecer después de recorrer el mundo subterráneo y reinicia la gloriosa cabalgata en su carruaje por las Bóvedas Celestiales.
Es indudable la influencia que tuvieron los grandes Misterios Egipcios en todas las Escuelas Iniciáticas de toda la cuenca mediterránea, podemos apreciar sus influencias en grandes los grandes personajes que fueron iniciados en estos misterios, como Pitágoras, Thales de Mileto, Solón y Platón.
Otro caso de estudio es Moisés, iniciador de los misterios hebráicos, donde podemos apreciar las influencias de los misterios egipcios en la Cábala.
Para concluir, podemos ver en estos ejemplos la influencia que la tradición egipcia, y específicamente la obra que nos ocupa, tuvieron y tienen en las actuales Escuelas Iniciáticas en cuanto al ritual de Iniciación, ritos y tradiciones como en el caso de las esenias, la gnóstica, la de los Misterios de Eléusis, Hebrea, y hasta cristiana, entre otras .
Estos escritos, como su nombre bien lo dice, comprenden en su totalidad, “El Libro para salir a la luz”, tal y como Ariadna marcó el camino al héroe Teseo con un hilo de oro, (hermosa metáfora), para salir del Laberinto del Minotauro, consiste en una especie de mapa iniciático para salir de las sombras y dirigirse a la Luz. Como dice el Libro sagrado de los Hebreos y Cristianos, quienes, como mencioné anteriormente, también tomaron muchas de las tradiciones egipcias y las adaptaron a sus escritos. "El que tenga ojos que vea", yo agregaría: " El que tenga entendimiento, que lea"